LOS PRODUCTOS SIN ¿POR QUÉ?

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LOS PRODUCTOS SIN ¿POR QUÉ?

En los últimos años ha ganado importancia la preocupación del comprador por la seguridad de los componentes utilizados en los productos para el cuidado dela piel. Muchos de los que entran en la farmacia pidiendo productos sanitarios SIN (SIN parabenos, SIN fragancias, SIN alcohol…) no saben explicarnos por qué, pero han oído que son malos para nuestra salud.

A la hora de adquirir una crema hay que tener en cuenta 2 aspectos fundamentales:

+Que los principios activos (hidratantes, anti-acné, anti-arrugas…) hayan demostrado ser eficaces. Algunas sustancias, como el caviar o la baba de caracol, por ejemplo, no han demostrado eficacia alguna como tratamiento de las arrugas.

+Que la formulación sea adecuada y los principios activos estén a una concentración adecuada. Por ejemplo, la vitamina C, tendrá que estar en concentraciones mayores 8% del ocho por ciento e incluidos en un excipiente ácido para asegurar su estabilidad y su función en la piel.

El objetivo del cuidado de la piel es mantener su integridad y homeostasis con el medio ambiente y que así pueda cumplir con sus función de protección (contra infecciones, toxinas, rayos UV…)

Otro aspecto a tener en cuenta es el relativo a los excipientes de la formulación (parabenos, fragancias, alcohol…).

A este respecto, la legislación es contundente, ya que el objetivo del Real Decreto 1599/1997 es garantizar que los productos cosméticos no perjudiquen la salud humana. Para ello, establece una serie de requisitos que deben cumplir en cuanto a las condiciones de fabricación, de composición y de etiquetado.

Los ingredientes utilizados en los cosméticos están estrictamente regulados por la Directriz de Cosméticos de la UE y están sujetos a rígidos controles de seguridad y análisis científicos, tanto a nivel europeo como nacional. Existe una absoluta transparencia en la composición de los cosméticos.

DERMATITIS DE CONTACTO

La seguridad está garantizada, pero debemos tener en cuenta la sensibilidad individual del paciente y algunos medicamentos tópicos y cosméticos son capaces de sensibilizar al individuo y que puedan desarrollar posteriormente una dermatitis de contacto alérgica o fotoalérgica. La reacción puede ser debida al componente activo o a excipientes y entre los más importantes encontramos:

*Jabón de cara: Agentes antimicrobianos (hexaclorofeno), parabenos.

*Crema de manos: Lanolina, amonio cuaternario.

*Champús: Bithionol, tintes azoicos, hidroxiquinoleinas, neomicina, hexaclorofeno, tetraclorocabanilida, tribromosalisilanilida, mercurio, eugenol, derivados del alquitrán.

*Desodorantes: Hexaclorofeno, ftalato de dibutilo, triclorocarbanilida, dihidroxiclorofenil-monosulfuro (fentchlor), bromuro de propantheline, propilenglicol, freón 11 y freón 12 (en gases propulsores de sprays).

*Productos antisolares: Esteres del ácido paraaminobenzoico (fotosensibilizante), salicilatos de metilo y de benzilo, cinamato de benzilo, trioleato de digalol (fotosensibilizante).

*Espuma de jabón para afeitarse: Derivados de piramicina.

*Lápices labiales: Eosina, tintes azoicos, lanolina, alcohol oleico.

*Dentífricos y colutorios: Aldehídos cinámicos, antisépticos, especias.

*Lociones para después del afeitado: Benzocaína, antisépticos.

La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) advierte sobre los problemas alérgicos cutáneos en la actualidad, ya que las dermatitis de contacto alérgicas afectan al 1-2% de la población. Este problema puede afectar a cualquier persona, sin distinción de sexo o edad. Además, una quinta parte de las consultas realizadas en dermatología son por eczemas y el 20% de tipo alérgico. Los alérgenos más frecuentes en la población general son los metales, las fragancias, los conservantes de los productos de higiene o cosméticos y los tintes capilares.

SIN jabón, SIN fragancias, SIN alcohol, SIN parabenos…

No solo la alergia es la responsable de los efectos no deseados de algunos componentes de los productos tópicos.

-La utilización de jabones alcalinos reduce la pérdida de lípidos de las capas superficiales de la piel en un 93% frente a la utilización de agua sola o syndets (gel sin jabón), con un 52% y 37%, respectivamente. Esta reducción de lípidos puede alterar la función de la barrera epidérmica, y permitiendo la entrada de microorganismos y sustancias irritantes.

-La alergia a fragancias es la segunda más frecuente en España, causa de eczemas crónicos*, de difícil manejo y que alteran la calidad de vida del paciente. Muchos productos de higiene, de uso doméstico o cosméticos contienen perfumes y es muy complicado evitar el contacto.

-Los alcoholes, por lo general son irritantes y deshidratantes. En la actualidad el alcohol se usa como disolvente, como conservante y para añadir frescura en tónicos, lociones anti-acné, productos post-afeitado, y colutorios.

-Los parabenos son componentes conservantes utilizados en cosmética. Cualquier producto de uso tópico que contenga agua en su composición está predispuesto a contaminarse rápidamente con bacterias y hongos del aire y, por tanto, contaminará la piel del usuario tras su aplicación. Los conservantes desarrollan una importante función, no obstante, necesitamos estar seguros de que esas sustancias garantizan el máximo grado de seguridad.

En el caso de los parabenos, las dudas sobre los efectos adversos en nuestra salud han ido más allá de la reacción cutánea. Aunque la comunidad científica investigadora en oncología a nivel mundial hace tiempo que ha descartado la relación entre parabenos y cáncer. La rumorología y la falta de información han causado a veces desconcierto en la sociedad, que a su vez han estimulado campañas y la comercialización de productos SIN, que no han aclarado la confusión.

Sabemos que en cosmética no se usa cualquier parabeno y que solo están autorizados para su uso los conservantes que disponen de un dosier de seguridad completo aprobado por el Comité Científico de Seguridad de los Consumidores de la Unión Europea (SCCS, por sus siglas en inglés) que está compuesto por toxicólogos y expertos europeos en seguridad.

Prueba de ello es que la Comisión Europea (CE) restringió con carácter general el uso en los cosméticos del propilparaben, del butilparaben: dos parabenos. En relación a estos dos parabenos, Bruselas ha acordado reducir al 0,14 % la concentración máxima de ambas sustancias, tanto si se utilizan solas como combinadas con otros compuestos. Ahora su límite se sitúa en 0,4 % cuando se usan de manera individual y en el 0,8 % cuando se mezclan con otros compuestos. Además, ha acordado prohibir su uso en las toallitas para bebés.

Esperamos que os haya aclarado el artículo!

Fuente: clubdelafarmacia.com